El Real Betis Balompié ha resuelto uno de los asuntos pendientes de su planificación veraniega con la llegada cedida de Diego Conde. El guardameta madrileño, procedente del Villarreal CF, se incorpora a la disciplina verdiblanca hasta el final de la temporada 2026/27, con una opción de compra no obligatoria fijada en 3,5 millones de euros que el club heliopolitano podrá ejecutar cuando concluya el préstamo.
Una salida y una llegada que se compensan
El fichaje llega tras un verano de movimientos en la portería del Betis. Pau López rescindió su contrato para firmar por el Andorra, mientras que Guilherme puso rumbo al Córdoba CF, dejando a Manuel Pellegrini con la necesidad de reforzar esa demarcación antes del arranque liguero. Con la incorporación de Conde, el técnico chileno cierra así la nómina de guardametas para el nuevo curso, que quedará compuesta por Álvaro Valles como primer opción, el propio Conde como alternativa de garantías y Manu González como tercer portero.
Competencia sana bajo palos
Diego Conde llega con la etiqueta de ser una apuesta de futuro y presente al mismo tiempo. Formado en las categorías inferiores del fútbol español, el meta ha ido ganando experiencia en Primera División en los últimos cursos, y en Heliópolis buscará hacerse un hueco compitiendo directamente con Valles por la titularidad. Desde el club se insiste en que la competencia interna será sana y beneficiosa de cara a un curso en el que el Betis afrontará de nuevo competición europea junto a LaLiga.
El nuevo guardameta ya trabaja con sus nuevos compañeros, donde el equipo sigue puliendo detalles físicos y tácticos antes de que arranque el calendario oficial, con el debut liguero fijado para el 21 de agosto en La Cartuja ante la Real Sociedad.

