El Real Betis Balompié cerró la séptima jornada de LaLiga con sabor agridulce. El conjunto de Manuel Pellegrini se adelantó en el marcador ante el Deportivo de La Coruña gracias a un tanto de Cucho Hernández en el minuto 43, aprovechando un error en la salida de balón local, pero no supo administrar la ventaja y acabó cediendo el empate a 1-1 en el tramo final del partido en Riazor.
El resultado deja un balance de claroscuros para los verdiblancos, que llegaban a la cita gallega como última parada antes del parón por selecciones tras una semana exigente marcada por los compromisos ligueros y europeos.
La lectura de Pellegrini
En la rueda de prensa posterior al encuentro, el técnico chileno hizo un ejercicio de autocrítica por los dos puntos perdidos en los minutos finales, aunque matizó su valoración del partido en su conjunto. «El primer partido fue completamente nuestro, sin remates en contra, y en la segunda parte perdimos el control, aunque hay que reconocer que el rival jugó bien en su casa», explicó Pellegrini, que reconoció que un empate a domicilio «no se puede recibir mal», pese a que el equipo aspiraba a los tres puntos.
El entrenador bético quiso además poner el resultado en perspectiva dentro del balance global de las siete primeras jornadas liguera. «Cualquiera habría firmado tener 16 de 21 puntos posibles», subrayó, destacando que lo importante es que el equipo cree en lo que hace y que la evaluación general de este arranque de temporada es notable.
Con este empate, el Betis afronta el parón de selecciones con margen de mejora en los detalles defensivos de cara al tramo final de los partidos, un aspecto que Pellegrini ya ha señalado como prioridad para pulir antes de que regrese la competición liguera.

